Cómo leer tu nómina y detectar si te están pagando mal

Actualizado en junio de 2026

La nómina es el documento que más veces recibes y el que menos gente entiende. Y sin embargo es donde aparecen los errores que más dinero cuestan a lo largo de los años. Te enseñamos a leerla en cinco minutos.

La estructura: tres bloques

Toda nómina tiene la misma anatomía, por muy distinta que parezca la de cada empresa.

1. Encabezado. Datos de la empresa (nombre, CIF, código de cuenta de cotización) y tuyos (nombre, NIF, número de afiliación, categoría, grupo de cotización, antigüedad). La antigüedad es un dato clave: de ella dependen trienios y, si algún día llega, la indemnización.

2. Devengos. Todo lo que la empresa te reconoce: salario base, complementos, pagas extra prorrateadas, horas extra, pluses. La suma es el total devengado, tu salario bruto del periodo.

3. Deducciones. Lo que se te resta: tu parte de cotización a la Seguridad Social y la retención de IRPF. Devengos menos deducciones es el líquido a percibir, lo que llega a tu cuenta.

Lo que se te descuenta

Seguridad Social. Se calcula sobre tu base de cotización y se reparte en varios conceptos: contingencias comunes, desempleo, formación profesional y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI). Lo que ves en tu nómina es solo tu parte: la empresa aporta bastante más por ti.

IRPF. No es un impuesto aparte: es un adelanto de tu declaración de la renta. El porcentaje depende de lo que vayas a ganar en el año y de tu situación personal y familiar.

Si te retienen de menos, en junio te tocará pagar. Si te retienen de más, te devolverán. Puedes pedir a la empresa que te suba la retención voluntariamente si prefieres no llevarte sustos.

Comunica a tu empresa cualquier cambio familiar —hijos, discapacidad, situación del cónyuge— con el modelo 145. Ajusta tu retención y suele notarse.

Los errores más frecuentes

  • Base de cotización por debajo del salario real. El más grave con diferencia: afecta a tu paro, a tu baja y a tu jubilación futura. Si cobras parte «en negro», esto es exactamente lo que estás perdiendo.
  • Categoría o grupo de cotización incorrectos respecto al trabajo que haces realmente.
  • Antigüedad mal reflejada, sobre todo tras encadenar contratos temporales.
  • Horas extra no pagadas o pagadas como si fueran ordinarias.
  • Pagas extra que no aparecen ni prorrateadas ni abonadas por separado.
  • Jornada que no coincide con la real, típico en contratos a tiempo parcial donde se trabaja más de lo firmado.

Cómo reclamar si algo no cuadra

  1. Reúne pruebas. Nóminas, contrato, convenio colectivo aplicable, registro horario, mensajes y cuadrantes.
  2. Consulta tu convenio. Muchas condiciones —tablas salariales, pluses, jornada— vienen del convenio del sector, no del contrato.
  3. Pide tu informe de vida laboral y tus bases de cotización a la Seguridad Social. Ahí ves qué ha declarado realmente la empresa.
  4. Plantéalo primero por escrito a la empresa. Muchos errores son de gestoría y se corrigen sin conflicto.
  5. Si no se resuelve, cabe denuncia ante la Inspección de Trabajo o reclamación de cantidad. Las reclamaciones salariales prescriben al año.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar cantidades mal pagadas?

Las reclamaciones de cantidad derivadas del contrato de trabajo prescriben al año desde que la cantidad pudo exigirse. Conviene no dejarlo pasar.

¿Qué pasa si cobro parte del salario en efectivo y sin declarar?

Que tu base de cotización es menor de lo que te corresponde, y eso reduce directamente tu prestación por desempleo, tus bajas y tu futura pensión. Además expone a la empresa a sanciones.

¿Puedo pedir que me retengan más IRPF?

Sí. Puedes solicitar voluntariamente a la empresa un porcentaje de retención superior al que resulta del cálculo, para evitar que la declaración anual salga a pagar.

Cómo te ayudamos

Revisamos tus nóminas y las contrastamos con tu contrato, tu convenio y tus bases de cotización reales. Si hay diferencias, te decimos cuánto se te debe y cómo reclamarlo.

Estamos en Carrer Sant Pau 38, en el Raval, y atendemos en español, catalán, inglés y urdu. La primera consulta es sin compromiso: te decimos con honestidad si podemos ayudarte y cómo.

Fuentes

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Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye al asesoramiento profesional sobre tu caso concreto. La normativa cambia con frecuencia: revisamos y actualizamos el contenido periódicamente.